jueves, 28 de febrero de 2013

Laberintos (fragmento)


Aquí les dejo la primicia del próximo proyecto. Espero que se emocionen y diviertan tanto como yo lo he hecho al planear cada uno de los poemas, pronto, muy pronto podrán tocar las locas ideas que acompañan los textos.

Laberintos

Eres tú mi Teseo alado, 
mi Dédalo caballero armado, 
mi principito explorando planetas y seres de mil cabezas

Porque en ti encuentro todos los héroes de mis sueños y esperanzas
Construyamos un mundo nuevo
Es fácil, te daré las pistas para matar monstruos y miedos
Nunca crezcas, 
no olvides mirar con asombro cada una de tus proezas, 
que nada te detenga
ni el sol derritiendo tus alas de cera y los llantos que se hacen mar cuando seas hombre y vivas a  contracorriente

Eres más fuerte que los dioses y los males, que lo vicios y fracasos,
de todo se aprende mi niño, 
de todo podemos ser felices.

martes, 26 de febrero de 2013

Y ahora qué...
Después de dar vueltas entre olvidarme del blog o seguir con él me cayó la verdad de que nunca he sido lo suficientemente estable para prometer que esta vez habrá entradas frecuentes, pero también soy muy necia, así que empecemos con esto de nueva cuenta a ver qué sale.

Por lo pronto y para que sigan visitando les aviso que en abril tendré un nuevo poemario para niños, les prometo que en breve les dejo fragmentos de algunos poemas, la edición será limitada, no porque me cotice y quiera vender los dos ejemplares a precio de oro, si no a la inversa, sólo por falta de dineros, haremos una linda edición para la banda.

Dejen sus comentarios, mentadas de madre o lo que sea pero escriban algo

domingo, 20 de noviembre de 2011

Se cierra un ciclo. Un camino de aprendizaje y proyectos que dejan un buen resultado. Ahora retomaré sueños,  ponemos play a las pausas de existencias y palabras alternas. No soy la misma, soy otras que regresan distintas y siempre la misma.

Aquí les dejo un fregmento del nuevo poemario: Apuntes de musas postmodernas


Someday

[...]

Algún día que el ruido propagandístico se canse de repetirse en los programas de lenguajes binarios

Cuando dejemos de ser los mismos

Y el espejo no regrese el discurso aprendido

Hasta la lucidez de la página abierta

Mezclada con la tierra y el viento

Hasta entonces

El delirio

Ella es tiempo

Tic tac de ansiedad suspendida

Las diez menos los minutos que no contaron

Enferma de tanta palabrería inconexa

Hasta la náusea

Adornos de celofán 

Torceduras baratas

Harta de su nombre puesto en escaparates

Reprime  las ganas de llorar

Mantener la línea

Provocar la muerte que la espera sentada del otro lado de la calle

Y no poder cruzar

Sus pies fueron cortados para sembrar la sangre

Ella, tan terrestre y alienígena

Cansada

Recoge la estela de tinta

Teje su telaraña

Vierte veneno

Tan vacía

Decide cerrar los ojos

Inventar  un mundo

Delirar un rescate

Enredada en mis labios


lunes, 22 de agosto de 2011

El pasado 20 de agosto asistí al café Hostal del poeta ubicado en Cielito lindo y Adelita en Neza. Y tuve la oportunidad de conversar con los Poetas en Construcción, escuchar las palabras de Kuitlahuak, de Santos, del maestro Porfirio, de Francisco y tantos otros fue una verdadera tertulia que marcó un proceso que hoy inicia con muchos proyectos. Nuevamente mis felicitaciones a todos esos promotores culturales, colectivos y espacios civiles llenos seres sensibles que trabajan por la literatura en este municipio marginado por las notas rojas, en medio de tanta realidad también existen quienes trabajan toda una vida en favor de las letras. que estos primeros 20 años sean la continuidad de muchos más.

jueves, 4 de agosto de 2011

...

Cuento las veces que he dicho: "Regreso a mí" y no sé a cuál "mí" me refiero exactamente, será que hoy tengo la seguridad de estar al filo, sentir el roce de un índice que me señale para explotar, ganas de un bu para espantar y ver correr a mis particulas en todas direcciones. Sentarme a llorar y después reírme de mí y mis regresos, hasta el dolor de parirme nuevamente. La niña corre al castillo, cierra la puertas, tapia las ventanas, canta una canción en voz alta, la niña cierra los ojos. Ella recoge los versos, sus mundos poblados de seres fantásticos y extraordinarios, su visión nublada, su sonrisa crédula y confiada, su manos dispuestas y su movimiento de coracoles.
Me tomaré unas vacaciones. Después el espejo mentirá si dice que me conoce.

miércoles, 27 de julio de 2011

Recorrer los días en tu voz
cada mañana olvidarme de la vida y vivir
recordar, por la madrugada, los sueños
imprimir una fotografía surrealista de mí y mi mundo de tinta en aguamarina
perderme en tus libros de bolsillo
ser el compendio de farses cortadas
y pendientes a resolver

Te queda adivinar la distancia de mi piel y tus manos
tocar las notas excatas de mi impaciencia
cuando vuele la tarde y el frío se pegue a tu ventana de edifcios burocráticos
cuando no encuentres mi débil paso frente a tu puerta revoloteando el caos
quieta a tu mirada
Cuando no quede de mí más que un montón de palabras mal acomodas
vuelve la página
un silencio
mi nombre

martes, 24 de mayo de 2011

Inventario

La anécdota como todas las anécdotas de los cuentos es simple:

Un día equis, la protagonista (con nombre elegido del compendio de figuras emblemáticas para que los críticos literarios o los adictos a rascar las hojas encuentren la tesis reveladora del sentido universal las claves cifradas del texto o sin él para sustentar la tesis de la negación del personaje en mise en abime de los alter egos del escritor y su neoneoneoneoneoneonismo posgvanguardista) se cruza con un pato (nota a pie, ¿a qué tipo de aves pertenecen los patos que no hablan?) y llevarlo a casa, la comunicación es simple: dos cua cua significan telepatía perfecta. La relación pato protagonista se ve alterada en el momento que el pato enmudece, lo que provoca una reacción inesperada para el lector y para el pato.

Opciones de final:
a) El pato al horno con salsa de mostaza es buena opción

b)El pato feo se convierte en príncipe hermoso y llegan a un acuerdo de repartición de bienes, ella se queda con la casa y la pensión alimenticia y él conserva su nombre de soltero

c) El pato interna en una clínica psiquiátrica a la protagonista y se convierte en escritor de libros de superación personal

d) Un asado de ella a la parrilla con papas y guacamole es mejor opción

e) La protagonista, después de cortarle las alas (¡los patos no vuelan! ¿o sí?) lo manda a volar

f) El pato le corta la lengua y las piernas y la convierte en discapacitada telepática

g) cambio de código: Un silencio significa telepatía imperfecta pero soportable hasta que el hedor de la descomposición altera nuevamente el curso de la narración y volvemos a las opciones

martes, 17 de mayo de 2011

Dopamina y otras culpables que cuentan



Después de la espera por fin puedo verlo, tocarlo, leer en la primera de forros un nombre que suena a mi nombre. Observo los paquetes y observo el ejemplar que está sobre el escritorio, la sensación es un híbrido enrarecido.



Verónica León. Dopamina y otras culpables que cuentan. Ediciones Poetas en construcción A.C., México, 2011. Poemario triunfador en el Primer concurso de poesía Poetas en Construcción 2010.






Poesía y tiempo o un poema en descuento (fragmento)


Hay días que pasan sin contar

Otros que te cuentan desde el comienzo

El tiempo no inventa

Acomula, suma, resta, anula

La escritura es un ser infinito caminando a la inversa

Ella regresa siempre

Él la espera nunca

Sus manos se reconocen

Sus manos rompen y atan

No aprendieron a contarse

Él rescata la tinta, los labios, un intento

Ella el resto lo guarda en un abismo ojos negros de otro abismo

Decide dejar de contar con los dedos lo incotable

Cortarlos, impedir que hablen recorriendo

Buscando pretextos, sacudidad, un intento

Hay días que es mejor detener la enumeración infinita de letras

Detenerse en final y no regresar

Contar las palabras

Escribir los minutos



domingo, 1 de mayo de 2011

Sin epitafios

Desde la ventana
la cuidad parece un escaparate de luces naranjas
una caja de ruidos urbanos que se pierden
se acercan
se confunden
el asfalto: suena
las luces intermitentes de los autos
la aceleración
el freno: suenan
los pasos suenan a masas corporales
a existencias automáticas
Los truenos iluminan de otra forma y todo parece extraño
se agranda el espacio por un instante
se pierden las horas que suenan a la monotonía de la lluvia en la ventana del segundo piso de una casa alquilada en la esquina del cruce de una avenida
me ilumina el ruido del relampago por un momento
y mis manos teclean mensaje borroneados por el agua
me arrinconan las palabras en la arista de un ángulo imaginario
el silencio se cuela en la memoria y trae fantasmas antiguos
antepasados de mesas comunes y olores a tiempo y té de canela
a lociones de naranjo y mugre acumulado bajo las camas
Ya hablé de mi baño público privado de mis ancestros
ya hablé de los cajones metálicos que a veces se abren y dejan escapar manías torpez de sozollos en los rincones de la casa
mi casa de papel fue alquilada
los arrendadores se marcharon
se llevaron la tinta y mi piel
regresan puntuales a cobrar su existencia momentanea
los espero cada siglo
se marchan antes
me dejan sin túneles y sin manchas rojas
mis plabras siempre rojas
tan rojas como cada letra disimulada que me tragué con ansia hambruma precoz
Desde la ventana
no sé inventar epitafios
simple aprendiz voyerista de poemas y nombres que me nombran y miro pasar la vida del otro lado de las palabras

sábado, 30 de abril de 2011

Conjugaciones del verbo estar en presente

Para no olvidar los hábitos; otra vez de madrugada sin poder dormir. Mi médico ha dicho que la terapia servirá para descargar en orgasmos la energía acumulada, un argumento aceptable:

Tú no estás aquí
Él no está aquí
Otro no está aquí
Nadie está aquí
Yo estoy aquí

Habrá que conformarse con Nadie...

domingo, 10 de abril de 2011

Opciones de domingo

Podría revisar la libreta que dice debo revisar los pendientes
Ir la segunda libreta de pendientes y elegir entre los urgentes para ayer o de mañana
Continuar sentada en el sillón escuchando las canciones, dejar que las notas se enreden o se suspendan en mi cerebro inflamado
Concluir la tesis y cerrar todos los poemas, serrar con el filo de mis dedos las imágenes y las palabras
Escribir que de noche soñé con tus labios extranjeros conquistando mi tierra virgen y dejando la huella de un deseo que vive en mis fantasías escolares, nada más que una imagen borroneada
Contar la felicidad de los pasos colgada a tu abrazo, decidir caminar sin pensar en contradicciones y ganar nuestras propias batallas del desierto con aguas de fresa y helados de maracuyá
Pasar dos horas mirando los emoticones para adivinar mi estado y descubrir que no hay remitentes on line
Releer versos, corregir, concluir, imprimir y tirar los poemas a la basura
Limpiar mi casa de papel y estrenar el colchón
Dormir es una buena opción, consultar con la almohada qué debo hacer el domingo por la tarde y despertar un día que no sea hoy

sábado, 26 de febrero de 2011

La semilla desnuda


¿Quién dijo que la poesía mexicana descansa en Paz? Lo cierto es que el horizonte de la poesía mexicana nos obliga a volver la mirada para reconocer y releer a los grandes íconos de nuestra literatura y entender las fracturas y las nuevas técnicas que los jóvenes poetas proponen en sus obras o, en todo caso, las continuidades evidentes de un país tan surrealista en que pueden encontrarse antologías con los criterios más subjetivos o pragmáticos según los fines y la lana que haya para publicar.

El pasado viernes 25 de febrero se realizó, en el centro cultural El Gavilán de Cd. Neza, la presentación de la antología La semilla desnuda, Poetas 90 Poemas, Poesía viva de México, los compiladores pertenecen al colectivo Poetas en construcción A.C, quienes llevan más de 20 años trabajando por el reconocimiento y difusión de los poetas de éste municipio. Los maestros Porfirio García Trejo, Santos Velázquez y Kuitlauak Macías nos deleitaron con lecturas de poemas de Alí Chumacero, J.E. Pacheco, Carlos Montemayor, Dolores Castro, Silvia Pratts, Jorge Miguel Cocom Pech, José Ángel Leyva, Juan Bañuelos, Alfredo Espinosa, Iliana Godoy, Vicente Quirarte, Verónica Volkow y un gran etcétera que me obliga a detenerme antes de sucumbir a la tentación de enlistar los 90 poetas que aparecen en este libro, todos tan importantes en la historia literaria que si alguno de los favoritos del público lector fue omitido deberá ser condescendiente a la insufrible necesidad de la selección. También están incluidos jóvenes creadores como Óscar de Pablo, Graciela Amador, Andrés Cisneros, Balam Rodrigo, Martha Rodríguez Mega y Mónica Gameros.

La antología fue realizada con el apoyo del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico del Estado de México, así inicia un ciclo más de reestructuración del colectivo Poetas en Construcción quienes en años anteriores editaron antologías de sus participantes, esta vez los límites se expanden fueran de Neza y fuera de la ciudad de México. Podemos encontrar poetas de diversos estados y de edades tan disímiles que el gusto se reparte entre todas las edades y demás factores sociales a quien va dirigido el proyecto. Cómo apuntó Kuitlauak Macías, el libro contiene sólo los datos necesarios como nombre del poeta, año y lugar de nacimiento y algunas de las obras publicadas omitiendo los premios y reconocimientos, ya que esta antología tiene por finalidad difundir y fomentar la lectura entre “el pueblo”, es decir, todos nosotros que leemos por placer, el mejor premio es la lectura misma del pueblo y su reconocimiento.
La distribución será a través de presentaciones y recitales. Su costo es muy accesible, aquí les dejo una muy buena recomendación para aquellos que quieren saber más de lo poetas mexicanos, una semilla que seguramente seguirá dando frutos porque la poesía, a pesar de quienes quieren que sigamos siendo el penúltimo lugar en las estadísticas de lectura, se anuncia viva, tan viva que por hoy está puesta al alcance del pueblo y para el pueblo.

Vero León

lunes, 17 de enero de 2011

Antigripa

Desperté con ganas de pasar la mañana pegada a la pantalla de la computadora y escribir, los versos rondaban mi cabeza dopada de antigripales, cada dos o tres líneas debía detener el tipeo para sonarme los mocos con el papel de una marca que prometía suavidad, después de dos cuartillas mi nariz seguía buscando en cuál maldito cuadro del rollo estaría esa promesa, y aguantaba casi con heroísmo mis dedos aferrados a sacar todos los fluidos corporales posibles, la taza de café se enfriaba, esta vez era mí café, el que yo misma había elegido entre todos los frascos de diversos tamaños y etiquetas, me sabía a mierda, aunque nunca he probado la mierda, me gustó la metáfora de los sabores imposibles de describir y decir palabras que no entraban en una escritura correcta y formal, mentar madres por los estornudos que me interrumpían las ideas, el pretexto perfecto para justificar mi incapacidad de escribir un buen cuento que no se cayera a la mitad porque la anécdota era trillada, el final predecible y la escritura un engendro mal cosido de palabras incoherentes y comunes, tragué otro par de tabletas esperando que la lucidez llegara de golpe, una estúpida musa que se apiadara de mí y me diera un masaje con ungüentos mentolados, era lo mínimo que podía darme después de semanas en que nada podía escribir, releí borradores inacabables de palabras que se alargaban, se contraían, giraban, todas las letras se convertían en alimañas que gritaban tratando de explotar mi cabeza, qué hermosa imagen, mi cabeza explotando en arañas de tinta y tú como siempre mirando sin entender los chorros desperdiciados de mi pluma, ahora recuerdo que olvidé alimentar a las tortugas, debiste llevártelas pero me dio lástima lanzarlas desde la ventana junto con tu colección de cajetillas de cigarros , tu cepillo dental y la camiseta de futbol, obvio que no olvidaste empacar el control remoto de la televisión fue lo primero que anunciaba tu libertad de mi afán de apagar la otra mitad de mi mitad de la casa, pobres tortugas, qué culpa tenían de tus arrebatos de regresar con tu madre, a mí que no me gustan las mascotas, pero no pueden empacar y largarse, deben esperar que termine con este refriado y recuerde que debo alimentarlas, sigo escribiendo y creo que desvarío por la temperatura que sube, lo sé porque estoy sudando y sigo teniendo frío, la ventana abierta y quizá convendría cerrarla pero me duelen las manos, los labios, la piel y prefiero seguir metida en el cobertor mirando el techo o la pantalla o la nada que casi me parecen sinónimos de lo que queda, una nada que lo inunda todo, tal vez mañana me decida a escribir tu abrazo perfecto, tu perfecta partida, ahora que no tengo mis mascota de fin de semana para calentar el té y traer el periódico, extraño tener a mano el control de la televisión y encenderla para olvidarme del sonido de las teclas que me recuerdan que los surrealistas son cadáveres que es mejor dejar en paz.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Destino

No creo y juego a que te creo en el instante en que escribo
Nacemos predestinados y sin memoria
Sin olvido
Obsesiva cuento y descuento el tiempo
Vuelvo a armarlo
Lo suspendo
Acelero su caída al vacío
Camino a la inversa
No recuerdo las líneas que dibujan tu nombre
Un rostro
La historia que escribo es otra
Y no creo en el destino
Y lo espero mientras te pierdes
Persiguiendo me multiplico en los rincones
A veces te encuentro
A veces es mi sombra delatada en una risa
Un, dos, tres por mí
Yo y todas mis yo salimos corriendo
Fragmentos imposibles
Soy un punto
Somos puntos suspensivos
Un pequeño paréntesis que acumula desencuentros
Los ordeno en categorías adjetivadas
Me encuentras y resbalo húmeda en tu cuerpo
Adherida a teorías de estados dolorosos que mueven mundos
Partículas doloridas
Evolucionan
Se pierden

Fetichista corto las plumas y las cuelgo
Doblo y desdoblo, uno puntas, trazo líneas
Papiroflexia, tipograflexia, metaforoflexia
Hacer de mí lo que fui
Lo que soy
Libertadvoluntadconsecuencias
Existo ahora
Irreversible
Siempre oculta
Escritura anormal
Tan normal
¿Pleonasmo de mí?
Pleonasmos de mí
Desgarro los hilos metálicos de mi cuerpo
Desgasto el papel
Devalúo palabras
Musa sobrevaluada
La tinta invalida
Yo, Inválida
El destino es escritura
Un infinito etcétera
Caigo de golpe por el lado de las alas
Por puro capricho de contradicción corto el hilo que mueve la mano que mueve la mano que mueve la mano que mueve la pieza en el tablero
Soy Augusto Pérez susurrándote

No se sueña dos veces el mismo sueño
Ese que usted vuelva a soñar y crea soy yo será otro…
No vaya a ser que sea usted el ente de ficción
El que no exista en realidad
Ni vivo
Ni muerto


¿Somos reales?

En la caja de mis sueños
Extraigo recuerdos
Nombres que me nombraron
Nombres que no recuerdo
Nombres que se escapan
Ruidos
Silencios
A penas líneas tipográficas
Entregas
Despedidas
Descuidados desprecios
Intencionales miedos
Cajas de cerillos impresos con emblemas de hotel que no recuerdo haber visitado
Del centro salta un conejo
Me guiñe un ojo
Y como Alicia decido seguirlo
Lo persigo
Lo atosigo
A veces entera
Con la mitad de lo que no soy
En selección de color
Monocromática
Ausente
Y volvemos a ser enormes o nimios
Intentando no perder la cabeza
Sueño o me sueñan
O creo que sueño que me sueñan
O sueño que creo que sueño que me sueñan
Todos somos uno
Conjugados en un único tiempo:
El Tiempo
Es siempre
Conjuro de rostros y muecas
Nombres
Manos de Shiva multiplicadas a ene y a todas las grafías
Manos por la piel que no pueden tocarme
A distancia el viento dice nada otra vez
Las líneas de la palma de la mano resbalan por la ventana
Y la lluvia no canta, resbala
Sin deseos (res)balando
Y sé que el destino dice que alguien pensará en mí
Y sé que no creo en el destino y juego a que creo más que palabras
Reconsidero


--(rec, rec, rec)
¿grabo o considero?--


En cada vida sucede lo mismo
Espiral cuadrada
La última


Sin grabar (rec) o n o c e r
Sin ti (con) o c e r
Soy lo que queda a(sidero) s e r



Sin un destino que no sea creer que te creo este mismo instante que escribo
Quizá deba


--¿debo?

Hace tanto que pagué
No debo—



Decir que el destino existe
Hoy me aferro a tocar el centro
Encontrar a la maga y volver a perderla
Perderla y saber que sus labios son estos
Mis labios
Un destino que es siempre.

















jueves, 4 de noviembre de 2010

De regreso

Las palabras, efímeras, saltan entre espacios y grafías momentáneas, tu paso ligero e imperceptible deja la huella de una superficie perfecta de infinita espiral, giro en la cuerda de tu voz y aprehendo la distancia entre nuestras figuras distantes, romper el vacío de mis manos en deseos que se dicen a medias con un cigarro compartido, el café de expediciones a otros mundos de evasión se ha enfriado, la temperatura del invierno congela la sangre que fluye lenta por mis piernas siguiendo tu ir y venir, tus vueltas y rodeos a mi piel que palpita sacudidas, de regreso a mí busco la salida para estar dentro donde los pretextos resuenen una invocación de coincidencias sin develar, hipótesis de sueños, palabras vacías, hoy soy yo.

domingo, 17 de octubre de 2010

Si digo que puedo moverme entre la escritura a mano y el procesador de texto con la misma soltura, miento.
Mi fetiche de regresar a la hoja como una invitación seductora de la tinta que propone la cercanía de sus olores, la humedad que es desierto en un segundo, los errores que no pueden negarse y quedan como manchas superadas en palabras correctas y precisas, a sentirla presión y el movimiento de mi mano llenando de sentido todos mis sentidos. Esas pequeñas cosas inadvertidas a veces se pierden en la ganancia del tiempo que una tecla de revisión automática no da.
Frente a la pantalla los colores, la luz brillante de una hoja virtual que no se deja rasgar por el filo de mis caprichos, la textura de mis dedos cambia, letra capital, distante, una amante perseguida a distancia, ambas, con sus pro y contras me unen en un afán de exhibicionismo natural, la escritura.
Escribo en mi cuaderno-diario-página que brinca de un recuerdo a otro, los espacios vacíos (vaya oxímoron) de días sin confidencias son el eterno tiempo suspendido de la web siempre en presente. Transcribo líneas, párrafos, corrijo, pienso, regreso y recojo mis pasos-huellas dactilares y relleno los huecos, el placer está en volver la mirada insistente a los trazos redondos y prolongados de mi tinta-pluma, regreso y cada una de las grafías es perfecta en el primer impulso de mi cosmos inexistente.

Tantos puntos, comas, acentos, tanto papel para decir nada, una adicción de placebo existencialista.


Ahora brincan unos ojos de luz de madrugada o eso quiero pensar, que tu mirada escapó del esqueleto transparente, del rincón donde guardas los deseos para después, en otro momento, con otras circunstancias favorables, en otra vida, en un sueño, te sientas en el sillón favorito de trabajo como cuando decidimos que cualquier lugar sea el favorito por estar ahí y me buscas en mis discursos dérmicos, yo sigo en el pantano sostenida a las cuerdas de tu voz, me muevo sin prisa entre tus costillas, sientes que me tragas, no puedes vomitarme, he bajado hasta tus órganos delirantes de retenciones húmedas, resbalo como la sangre sin herida, a contrapelo y tu cerebro hormiguea, olvidaste por qué estás aquí, olvidé tu nombre, I Can, un rostro, un lugar con voceos, un espacio infinito de silencios.

martes, 4 de mayo de 2010

De la magia del encuentro

Nota: Respuesta a "De la metafísica de las causas a la magia del encuentro" de Armando Moreno www.dementeycuerpo.com
No creo en el destino ni lo niego porque no aspiro a ser filósofo, dejo los conceptos para las mentes ávidas de conocerlo todo, me basta la nada. Soy obsesiva, del tiempo, de los desencuentros, del estado doloroso que mueve el cosmos. Si soy fetichista lo debo a mis supersticiones, lo que ha sido fue. Coincido sin intentos que detrás de lo que llaman libertad, voluntad, consecuencias, existo ahora, irreversible como la moneda lanzada al aire y caprichosa oculto la denominación de un valor otorgado por capricho de una mano creadora (¿escritura? los límites entre ficcionalidad y realidad hace tiempo dejaron de escindirse, prefiero la forma al contenido si existe fuera de lo normal, ser anormal sin asimilación ¿pleonasmos de mí?) y la acuñación de mi peso total desgarra el metal, desgaste, devaluación, sobrevaluada, invalida, inválida y su infinito etcétera. Caigo de golpe, del lado de las alas. Por puro capricho de contradicción corto el hilo de la mano que mueve la mano que mueve la mano que mueve la pieza en el tablero. Soy Augusto Pérez susurrándote: “No se sueña dos veces el mismo sueño. Ese que usted vuelva a soñar y crea soy yo será otro […] no vaya a ser que sea usted el ente de ficción, el que no existe en realidad, ni vivo, ni muerto” (¿somos reales?). Aquí, en la caja de mis sueños voy extrayendo los recuerdos, nombres que me nombraron, nombres que no recuerdo, nombres que se escapan, ruidos, silencios, a penas líneas tipográficas, entregas, despedidas, descuidados desprecios e intencionales miedos. A veces entera, otras, con la mitad de lo que no soy, en selección de color, monocromática, ausente. Cajas de cerillos impresos con emblemas de hotel que no recuerdo haber visitado. Salta un conejo que guiñe un ojo y como Alicia lo sigo, lo persigo, lo atosigo, enorme, mínima, llorando o pidiendo que le corten la cabeza. Sueño o me sueñan o creo que sueño que me sueñan o sueño que creo que sueño y que me sueñan…Todos somos uno, todos conjugados en un único tiempo: el tiempo. Conjugo rostros y muecas, manos de Shiva multiplicadas a ene y a todas las grafías, manos por mi piel sin tocarme. A la distancia el viento, dice nada otra vez, sin cantar en lluvias resbalando en la ventana, sin deseos (res)balando. “Alguien” pensará en mí. Reconsidero (rec, rec, rec ¿grabo o considero? siempre lo mismo, soy espiral tan cuadrada, la última, sin grabar (rec) sin ti (con) soy lo que queda (a)sidero) quizá deba (¿debo? Hace tanto que pagué y aún debo) decir que el destino existe. Hoy me aferro a tocar el centro, encontrar a la maga y volver a perderla. Perderla y saber que sus labios son éstos, mis labios.

martes, 23 de marzo de 2010

Sin final

Sin final

No abras la puerta
Circunferencia sin salida
En tu último respiro
El primero
La secuencia infinita
Sin paz y sin laberintos
No grites
Te tragas todos los silencios
El ruido
El tiempo
Estarás vivo
Y quieres matarla
Y no puedes
Y quieres morir
Y sigues respirando
Constante sin cerrar los ojos
Sin abrir la boca
En medio
Nada
Yo

No corras
Dejaste los pies
Lugares imposibles
Lugares
Aquí
Allá
Todos
No abras los dedos
Se escapa la muerte
Sigues vivo
Te atormenta
Es el final que no podrán soñar
Sin descanso
Sin odios
Sin oídos
No respires
No pienses
No existas
No puedes

jueves, 18 de febrero de 2010

Hipótsis privada

Abrir los labios
abrir paredes para no privarme de hacer comentarios a tus ojos
averiguar definitivamente el tono exacto y pasar barreras

Tan próxima, disimulas el reflejo de cristal que vela los mares amanecidos hace tanto tiempo

Tan próximo, disimulo un deseo de apre(he)nderte la distancia de tantos siglos oníricos y la humedad

¿somos permeables?

Levanto la mano y pido la palabra…
todas tus palabras,
una a una hasta convertirlas en el hilo que nace del centro,
caminar en sentido inverso hasta reventar los cuerpos del otro lado de la circunferencia abecedárica
Susurro preciso de teorías multidimensionales
al cubo de mí misma
al cuadrado de la inteligencia de tus manos
al infinitos de mis miedos

Y qué si al final el guía dice que perdernos es preciso
Labios privados,
ojos privados,
deseos privados,
palabras privadas que dicen sólo lo que no develan
dejemos que todo sea público excepto yo
herméticamente cerrada y sin privarme de comentarios.